Siempre quise ser empresario. A los 19 años fundé mi primera empresa: una fábrica de productos de limpieza que llamé LEGRA. Tenía mucho más entusiasmo que experiencia.
Ahí aprendí —a los golpes— sobre ventas, clientes, proveedores, flujo de caja, deudas y errores. Perdí dinero, me equivoqué y enfrenté desafíos que en ese momento parecían enormes. Con el tiempo entendí que ese proyecto no fue un fracaso: fue mi primera escuela empresarial.
Cuando entendí para qué servía la tecnología
Después de esa etapa trabajé en bancos y en empresas de distintos sectores. Ahí descubrí algo que terminaría definiendo gran parte de mi carrera: la tecnología resuelve problemas reales cuando se entiende el negocio que hay detrás.
Esa idea me llevó a reinventar LEGRA, esta vez como una empresa de software especializada en CRM, automatización, cobranzas, televentas y operaciones comerciales. Lo que empezó como una idea terminó siendo una compañía tecnológica que hoy ayuda a organizaciones a gestionar mejor sus clientes, procesos y equipos.
Con los años participé también en otros proyectos: OGA, una plataforma de servicios para hogares y empresas; Providencia, una startup de cobertura funeraria por suscripción; y varias iniciativas vinculadas a inteligencia artificial, automatización y transformación digital.
Pero mi historia no se resume en empresas
Soy padre de tres hijos. Y también soy viudo. La pérdida de mi esposa cambió profundamente mi manera de entender el tiempo, el éxito, las prioridades y el propósito.
Durante años pensé que construir empresas era uno de los objetivos más importantes de mi vida. Hoy sigo creyendo en el emprendimiento, la innovación y el crecimiento —pero también entendí que hay cosas más valiosas que los resultados financieros.
La familia, el carácter, la fe, las relaciones y el legado que dejamos en las personas.
Soy cristiano. En principios como los de Proverbios y Eclesiastés encuentro una fuente permanente de sabiduría para la vida, los negocios y el liderazgo.
Por eso escribo acá
Comparto ideas sobre tecnología, liderazgo, cultura organizacional, inversión, propósito y construcción de empresas. No desde la teoría, sino desde la experiencia de haber construido, fallado, aprendido y vuelto a empezar.
Mi objetivo es simple: ayudar a construir mejores empresas, mejores líderes y mejores decisiones, sin perder de vista lo que realmente importa.
